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Un zorro a la cigüeña a su casa invitó
con mucho gusto la cigüeña aceptó.
El-zo-rro-con-mu-cha-as-tu-cia-un-pla-to-lla-no-le- plantó 13+1=14 Con su largo y fino pico comer intentó.
Ella comer no pudo y de su casa se marchó
y con un gran portazo se despidió.
Con mucho rencor la cigüeña al zorro llamó
y el zorro con gran ignorancia la invitación aceptó
Cantando iba mientras a su casa se dirigía.
Para que el zorro mucho no comería,
en un plato largo sopa fría le metería
y de esa manera el zorro más aprendería
El zorro ya sabía el rencor que ella tenía
así con la cigüeña se disculparía
y antes de hacer esas ellas cosas pensaría,
al final de la historia amistad surgiría
Así volando un día la soberbia cigüeña arpía
Al tonto zorro que todavía se lo creía
Le dijo estas palabras llenas de sabiduría
“donde las dan las toman y nunca de mí te rías”.